De como aprendí a detestar a Miguel Delibes

Marzo 15th, 2010

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… Y pese a todo, va por usted Miguel Delibes

LA LETRA CON SANGRE NO ME ENTRA

La semana pasada falleció el escritor Miguel Delibes. No voy a profundizar en el personaje ni en la obra porque ya se ha escrito (y se escribirá) ríos de tinta en torno a la desaparición del autor de Los santos inocentes. Así que mi modesta y pequeña aportación a su óbito se resume en que si bien lamento su ausencia les aseguro que desde muy joven se me enseñó a que detestara su producción literaria por una mala educación que pretendió que leyera sus libros a base de la letra con sangre entra.

Recuerdo aún la obra que obligó a que lo odiara con todas sus letras mientras se me aplicaba aquella inolvidable disciplina inglesa: Cinco horas con Mario.

Pero no fue sólo Delibes el escritor al que aspiraron que me diera náuseas en mi adolescencia de rebelde lector rebelde aquellos profesores (nunca maestros) de lengua y literatura.

El Quijote, de Miguel de Cervantes, al que leíamos a cucharadas porque nos seleccionaban fragmentos escogidos fue otro de esos libros que provocó mi reacción de involuntario rechazo. Y  lo más peor (que decimos por aquí) es que casi lo consiguen esos talibanes con Ramón J. Sender al imponerme su Réquiem por un campesino español y La tesis de Nancy. Años más tarde, afortunadamente, me reconcilié con él cuando encontré en una librería de viejo El bandido adolescente y se me hizo la luz al descubrir a un autor que todavía conservo en mi cabecera pese a que unos pretendiesen que lo odiara precisamente por imponérmelo por la fuerza. O que me lo tragara como aceite de ricino. O por la cara. O la jeta.

SERÁ QUE LA VIDA ES PURO TEATRO

Recuerdo que los únicos libros que se salvaron de mi rechazo como lector obligado por la autoridad fueron –curiosamente– tres obras de teatro que, para un por aquel entonces principiante devorador de novelas tenebrosas lovecraftianas le sorprendieron gratamente: La vida es sueño, de Pedro Calderón de la Barca, Don Álvaro y la fuerza del sino, de Ángel Saavedra, el duque de Rivas e Historia de una escalera, de Buero Vallejo.

Pienso ahora, con la distancia de la edad, que quizá se deba a que su lectura me propuso algo nuevo. Esto de leer teatro (o guiones de cine) no me obligaba a estrujarme la cabeza. Todo estaba explicadito, masticado como cuando tu mamá te cortaba el bistec en trocitos cuando eras un feliz infante. Claro que, pienso ahora, lo que más gracia curiosa me provocaba es que en vez de poner Fin. O punto y final cuando terminaba la historia lo que te encontrabas era TELÓN.

Me encantaba lo de Telón.

Y m sigue encantando lo de Telón.

Es una metáfora perfecta para poner fin a la comedia de tu vida.

Eduardo se muere cogiendo por el cuello a un puñado de gallinas.

CAE EL TELÓN.

Pero no iba por aquí la cosa. Iba por las novelas que nos obligaron a leer a los de mi generación en los ya lejanos 80.

ESTO ES ASÍ –TE DECÍAN– NUNCA ES ASÁ…

Te indicaban el libro. Hacías el comentario de texto. Pero nadie te orientaba sobre aquello que tenías que leer.

¿Quién era el escritor?

¿Por qué había escrito aquella obra?

El profe o la profa se limitaba a ordenar: “Voy a examinar sobre Cinco horas con Mario…” y la peña, supuestamente, leía Cinco horas con Mario.

Creo que fui uno de los poco de la clase que lo intentó. Me refiero a Cinco horas con Mario.

Digo todo esto porque estoy seguro que el señor Delibes allá donde se encuentre me entenderá.

Otras novelas que también cayeron de tan ingrata manera fueron La familia de Pascual Duarte (que me gustó, sería por el brutal asesinato) y La colmena, novela que volví a releer años más tarde y que me llegó pero no cuando me obligaron con la que quizá sea una de las ficciones más famosas del inolvidable Camilo José Cela. Personaje que caía bien a la muchachada de mi tiempo porque era el único al que autorizaban a que soltara sonoros tacos (coño, cojones) en la televisión en blanco y negro de aquella época que evoco en mi cabeza en blanco y negro.

Y LLEGÓ EL SIGLO DE ORO

No sé si será por mi carácter, pero si hubo un momento de nuestras letras que me gustaba cuando se enseñaba en clase fue el Siglo de Oro. Y no por Lope de Vega, personaje que siempre me cayó bien, bastó que lo viera en una fotografía de mi libro de texto para que sintiera aprecio por ese caballerete de vida licenciosa que al final se metió a monje y que al parecer escribía hasta dormido, sino por el rifirafe que mantuvieron Francisco de Quevedo y Luis de Góngora, representantes de eso que llaman conceptismo y culturanismo, respectivamente.

Confieso que siempre fui más de Quevedo. Bastó descubrirlo en sus retratos: con sus quevedos, su pelo rizado y esa mirada de tomarle el pelo a todo el mundo. Cuando me encontré ante la casa donde ¿nació o vivió? en Madrid me puse de rodillas con otro amigo igual de loco que quien les escribe. En cambio, siempre sentí antipatía por Góngora, que aparece en los retratos de la época como un tipo malfollado. Pienso ahora que no fui justo pero diablo el Góngora tiene cara de inspector de Hacienda mientras que Quevedo refleja la de un inteligente gamberro. Un toca los cojones tan necesario en aquellos y en estos tiempos que vivimos.

Años más tarde me leí casi toda su obra. Y pese a que su textos están escritos en castellano antiguo me sorprendí soltando carcajadas con su deliciosa Vida del buscón. De hecho, gracias a su Vida del Buscón me leí otras historias de esas que llaman de picaresca: Lazarillo de Tormes, el Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán o El diablo Cojuelo de Luis Vélez de Guevara, riendo siempre como un descocido pese a que consultara el Diccionario cada dos por tres… Y todo eso sin imposición reglamentaria.

No obstante, lo de Góngora me dio tan fuerte que cuando estudiamos a la Generación del 27 ya me cayeron mal de partida todos los de aquel grupo cuando le rindieron el famoso homenaje. Sí, soy un tipo lleno de prejuicios, y si bien entiendo que le rindieran loas al de Polifemo ¡donde esté el viejo maestro Quevedo y su espíritu destructor por trasgresor!

Igual me equivoco, pero sería interesante que algún lumbrera de nuestro gastado cine español realizara una película sobre esta rivalidad entre ambos. Quevedo y Góngora. Góngora y Quevedo. Metiéndose leña a través de sus versos.

¡Viva el Siglo de Oro de las letras españolas!

Que son tan mías como de todos ustedes, supongo.

YO, QUE CONOCÍ A DELIBES PORQUE CRUZABA DELANTE DE MI CASA…

Pero ¿a qué venía todo esto?

Ah, Miguel Delibes.

Leo y releo los elogios. Sentidos homenajes. Columnas y columnejas donde se escribe “yo lo conocí una vez. Lo ví cruzar delante de mi casa…” “Encarnó el espíritu de Castilla…” y todas esas fanfarria que se han sacado del bolsillo los que han escrito ahora sobre la muerte del autor de Las ratas (nunca mejor dicho).

Y yo, mientras tanto, pienso en lo cuesta arriba que me resultó leer sus Cinco horas con Mario. Y en el profundo bostezo de indiferencia que me produjo cuando ví la versión que Mario Camus firmó de Los santos inocentes… Bueno, recuerdo a Paco Rabal y su milana, milana bonitaaa

Pero poco más, la verdad.

Pese a todo, y que conste en acta, confieso que me gusta lo poco que conozco de la vieja Castilla nueva. Y conste que disfruto cuando hablo con un mago de la vieja Castilla nueva y me suelta esas Z y esas C sonoras y vibrantes que nunca jamás (¡jamás nunca!) podré pronunciar.

Y conste de tantas cosas que deben constar.

Pero mi España tiene acento andaluz y canario.

Y esa España, que llevo con honor agarrada al alma, se le hace muy difícil todavía entregarse a la España mesetaria que tan bien dicen describió el maestro Delibes.

Aunque sé que es mi España.

Y por eso, precisamente, volveré a leer Cinco horas con Mario.

Aunque me dé miedo.

Claro que quizá sea por eso y algo más…

Saludos, no sé yo ni cómo, desde este lado del ordenador. 

Un corto cortísimo

Marzo 14th, 2010

Les invito a que lean y relean si quieren este artículo del escritor y periodista Arturo Pérez Reverte y que publica hoy la revista XL Semanal, publicación que se vende conjuntamente con el diario ABC en su edición de los domingos. Con la que nos está cayendo a los que todavía perdemos el tiempo leyendo libros, escuchando música, viendo una película o gastando suela de los zapatos en asistir a conciertos, exposiciones y recitales varios, la verdad es que la opinión del señor Reverte ha llegado a ese trozo de corazón que todavía me queda y que se resiste a dejar de latir.

Saludos, cada día más rehabilitado, desde este lado del ordenador.

Gastando las últimas balas de este ‘Colt’

Marzo 14th, 2010

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“No era un bandido. De hecho durante un tiempo fue defensor de la Ley.

Llevaba una vida de ermitaño y su credo era:

No soporto injusticias.

No soporto insultos.

No soporto a los bravucones.

No me comporto así con la gente y exigo lo mismo de ella”.

(J. B. Books, John Wayne, en El último pistolero).

Repesco –porque los dioses a pesar de que se despisten también están de mi lado– una película que recomiendo a todos aquellos corazones a los que todavía les pueda quedar un trozo de inocencia. También, me siento así de generoso, a los casposos y a los que creen que el cine es cuestión de mover de un lado a otro la cámara porque “va en función de la historia” ¡¡¡y encima se expirementaaa!!!

El filme que les recomiendo es otro western crepuscular. Crepuscular pero atípico.

Y atípico y crepuscular por varios motivos.

Se tituló en España El último pistolero y la dirigió Don Siegel a mediados de los setenta. Se trata de la última película que interpretó ese centauro del desierto que fue John Wayne. Un hombre que no sé si fue bueno pero que para mí y gracias a sus películas siempre será un modelo de cómo se tiene que ir por la vida…

El filme cuenta los últimos días de un desperado en un tiempo, principios del siglo XX, que ya no es su tiempo. El filme está rodado con cámara fija, apenas se mueve y si se mueve ni lo notas como espectador del espectáculo (¿por qué de eso se trata, verdad?).

Se permite, además, romper la dinámica de cintas del oeste tradicional porque la acción se desarrolla en una ciudad (Carson City) y no en grandes espacios abiertos.

Y se trata, lo más importante, de un largometraje que rinde tributo a uno de esos actores que hicieron grande el género por excelencia del séptimo arte (Wayne) porque en el western (¿pensarán lo mismo los del LEAC, los cubanos de la Escuela de San Antonio de los Baños, los que programan cine in… cuando está out, los del festivalito sea en La Palma o en Las Palmas de Gran Canaria now!, las lumbreras de nuestro Gobcan?) se ha narrado, queridos míos, algunas de las mejores historias que el cine ha sabido contar en pantalla grande.

Made in USA.

El último pistolero es un filme de una tristeza extrema pero con destellos –muy afortunados– de humor negro que desarma. Esa risa amarga que tanto necesitamos en estos tiempos donde ya no queda ni vino ni rosas.

Les cuento infieles:

John Wayne hace de un pistolero que se refugia en la ciudad para esperar a la muerte aunque como le sugiere un viejo amigo que interpreta James Stewart, él al menos tiene la decencia de anticipar su propia muerte…

En este ambiente de “falsa primavera” –como le dice el único personaje femenino de la cinta, Lauren Bacall (la acción se desarrolla a finales de enero)– el pistolero interpretado por Wayne espera a su final mientras mata el dolor con dosis de láudano, no quiere oír hablar de curas y negocia con su fin con el enterrador (fantástico e inolvidable John Carradine).

Es un filme negro y de una hondura terrible. Recuerdo que cuando la vi por primera vez (¿fue en el teatro Baudet?) salí de la sala conmocionado pero sin masticar las claves que ahora he descubierto en un segundo y emocionado visionado.

Es un filme muy triste pero intenso. Quizá no se trate de la mejor película de su director, Siegel, pero sí que es un  emocionado y redondísimo final a la carrera de un gigante como Wayne. Uno de esos actores y cineastas, caramba, que lograron que AME con mayúsculas ese algo intangible –materia con la que están hecho los sueños– que es el CINE.

APRENDED, MUCHACHADA

Tengo los ojos cubiertos de lágrimas. Y no por pena sino por mareo. Vengo de ver Green Zone, la última de Paul Greengrass con Matt Damon como protagonista. Esa que anuncian como un regreso de Bourne pero para adultos o algo parecido.

El filme es otro de esos quiero y no puedo que caracterizan a este cineasta cuando se quiere poner serio. Además, y es lo que genera mis lágrimas, estoy pensando seriamente en solicitar firmas para que los cineastas de nuevo cuño dejen la puta cámara en paz. Me descoloca que dé saltos de un lado a otro como si el artefacto sufriera los espasmos de un epiléptico.

Un amigo me dice que eso es influencia de los informativos pero confieso que solté la carcajada cuando me lo sugirió. “Eso es hacer malabarismos sin magia” le contesté. Claro que es probable que me haga viejo. Salgo –una vez más del cine– con la sensación de que he tirado ese dinero que tanto nos vale a la basura. 

¿Y la historia?

La historia es un asco.

MEA CULPA

Por último, y casi a punto ya de iniciar ese exilio voluntario de elescobillon en los mares de la red, aprovecho que los comentarios van de cine para pedir disculpas públicas disculpas a David San Ginés por anunciar que había recuperado su bitácora enrodajecanario cuando no era así. Lo que ha hecho David es crear un nuevo espacio (mucho más interesante que el anterior según mi modesto parecer) en la red llamado diariodeunkinosofista. Y digo que más interesante porque David nos permite ver algún rayo de luz en sus tinieblas. Su blog ahora es un diario personal en el que describe en ocasiones con notable y muy sano sentido del humor sus vivencias y reflexiones diarias.

Destaco, además, que en uno de sus post ha tenido la generosidad de contestar a lo que expresé (y sigo pensando, maestro David) en elescobillon hace unos días acerca de su nueva experiencia en la red. 

Pese a todo, y porque tengo fe en eso que llamo corazones inocentes, ya  tengo su blog en mis favoritos.

¿Y ustedes, cabestros, a que esperan?

Saludos, navegando, navegando, desde este lado del ordenador.

¿Las estrellas son mi destino?

Marzo 10th, 2010

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En memoria de quien sabe. Allá donde esté… porque estará ¿verdad?

Nunca me he fiado de ese sistema de catalogar las cosas con estrellitas. Me refiero a las que publican algunas revistas y páginas web donde un puñado de presuntas personas autorizadas califica una película, un libro o un disco con nota.

Si es de fulanito de tal ****

Si es de menganito de tal **

Soy de los que cree que el mejor crítico es el que se limita a decir –como cuando salíamos del cine siendo críos– “pues está película me gustó o no me gustó”. Nadie te preguntaba entonces ¿por qué? pero tú sabías que lo que habías visto, leído u oído era bueno o malo porque te había tooocado algo.

Es verdad que últimamente no me toooca nada lo que veo, leo u oigo (salvo el último disco de Johhny Cash que no me canso de escuchar. Ahora mismo suena como banda sonora mientras escribo estas líneas) lo que me hace revolver como un poseso en ese imperio de la basura que conforma mi cacao intelectual para buscar las voces amigas que nunca fallan y que me llevan a ese dorado exilio en el que puedo evadirme de la triste y sombría realidad que nos rodea.

Creo que si uno consigue cierta seguridad en sí mismo es porque termina aceptándose como persona. Aunque dejes casi siempre intacto un lado salvaje e ignoto con la esperanza de llevarte (¿des?)agradables sorpresas en lo que todavía te queda como payaso en la gran pista de circo que es la vida.

Es una manera de ir por la vida.

Pese a todo –y procurándome centrar en el asunto– de vez en cuando suelo mirar muy por encima esas catalogaciones estrelladas porque una vez fui –¡oh, lo confieso!– miembro de la cofradía de poner nota con estrellitas. Claro que lo que hice entonces fue dar precisamente la nota. Es decir, que le daba cinco estrellas a filmes como Starships Troopers no por un inconsciente acto de gamberrismo sino porque, sinceramente, Starships Troopers me sigue pareciendo una de las mejores películas de la década de los 90 del siglo pasado.

No me canso de verla.

Y verla. Reverla. Verla.

Es uno de mis títulos de cabecera.

Y lo es porque entre otras cosas cuando hablo con otros contaminados coincidimos en lo que más nos gustó del filme que dirigió ese holandés errante que es Paul Verhoeven según su particular interpretación de la novela del iluminado reaccionario que fue el más que estimable escritor Robert A. Heinlein.  Es decir, que no intentamos justificar lo interesante que nos parece la traducción fílmica ni sus claves sino que no nos escuchamos cuando soltamos todos aquellos momentos que nos tooocaron en esa obra maestra del género que es Starships Troopers.

Ni Guerra de las Galaxias ni 2001. Si te gustó el Planeta de los simios (¡quitas tus sucias zarpas sobre mi clásico Tim Burton!) es que usted pertenece al club de los Starships Troopers.

Es decir, que para mí son personas sensibles e inteligentes.

Muy sensibles e inteligentes. 

¡Están contaminados!

Claro que, les digo, no iba por ahí lo que quiero contarles como si se tratara de una revelación. Será el Incal que ilumina mis tripas últimamente. Perdónenme ustedes, debe ser que estoy cansado de tanto tooonto del cuuulo que se llama poeta, cineasta, músico o ¡mamá yo lo que quiero es ser artistaaa!

Joder con los mosquitos.

Lo que quería decirles es que he descubierto por fin que sí que hay un sistema de estrellitas que funciona. Y que por funcionar: convence.

¿Será cosa del Incal?

En este sistema no puntúan críticos barbudos y sin pelo en la cabeza ni babosos pupilos que viven “con tanto dolor el laborioso parto de creación mientras se miran la mierda de sus ombligos”, sino todo Dios.

O rostros pálidos.

Negros.

Amarillos.

Rojos.

Heterosexuales, lesbianas, homosexuales, travestís y transexuales. Ricos, clases medias y pobres. Vamos, toda la gente elegante que visita la red y se deja atrapar por ella.

Gente que busca en determinadas páginas lo que busca la gente que explora en determinadas páginas: acción y no historias.

O pornografía.

Con todo lo malooo que piensen algunos.

Y con todo lo buenooo que piensen algunos.

Exploro en la red esas páginas (semper fidelis) legales para adultos y descubro que el sistema de valorar con estrellas el amplio catálogo de películas que ofrece resulta de verdad de lo más eficaz.

Y es que una vez más (Dios te bendiga Democracia) la opinión de la mayoría no suele equivocarse.

Viajas por una de esas páginas digamos que con la lengua fuera y antes de pinchar como el que no quiere una de sus ofertas miras cuántas estrellas le han dado los usuarios.

 “¿Dos solamente?”

“Hummm.  No, no merece la pena”.

Vuelves a investigar con los ojos echando chispaaas.

“¿Qué ese título tiene cinco?”

Entonces querido amigo es que la has clavado (¿nunca mejor dicho?).

Y es que la mayoría no se equivoca.

Bendita Democracia bendita.

Saludos, a lo ¿las estrellas son mi destino?, desde este lado del ordenador.

¡Alégrame el día!

Marzo 9th, 2010

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Dos buenas noticias.

PRIMERA

El Parlamento de Canarias ha dado hoy luz verde por unanimidad a una Proposición No de Ley (PNL) para apoyar el Salón Internacional de Libro Africano (SILA). La iniciativa parlamentaria reconoce la importancia de este encuentro para el archipiélago. Esperamos así que quienes deben tomar nota pues tomen precisamente nota.

SEGUNDA

El realizador David Delgado San Ginés ha recuperado su blog enrodajecanario. Me entero porque me envía un e-mail anunciándome que uno de sus trabajos compite este año en ese extraño y casi cogido por alfileres Foro Canario que se celebrará en el XI Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria (les invito a que lean el post anterior). El nuevo blog de David está bien pero noto en falta un sano sentido crítico que denuncie ese espejismo que continúa siendo la versión oficial del cine y el audiovisual canario. Sector que parece que se resiste –¿por miedo? ¿desidia de sus protagonistas?– a aclarar de una vez sus negros, negrísimos nubarrones que nos impiden ver… 

Saludos, pese a todo gratamente entusiasmados, desde este lado del ordenador.

En este turbio lado del paraíso

Marzo 9th, 2010

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El detective privado tiene las piernas encima de la mesa y la barbilla pegada al pecho mientras echa un plácido sueño que son esos en los que no sueña con nada en particular. Abre los ojos cuando escucha primero lejos y luego más cerca un “cariñooo, ¿está usted despierto?” que le dispara el corazón. Y no por el susto precisamente.

- Estaba pensando en un nuevo caso.- Miente con descaro el detective privado mientras se pasa la mano por la barbilla sin afeitar y con la otra busca la botella de ron Arehuecas que tiene en el suelo.

- Usted dirá.- dice tras pegarse un buen lingotazo. El brebaje que arde y baja por su garganta le aclara las ideas y el sentido de la vista. Así que contempla un buen rato a la señora que tiene delante: curvas irregulares y con la cara tapada por una pamela.

- Quiero que encuentre a este hombre.- desliza la dama sobre la mesa una fotografía. El detective la coge entre sus dedos y la mira un buuuen rato.

- ¿Y?- pregunta.

- Su nombre es Luis Roca. Hasta el año pasado fue el responsable del Foro Canario del Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria. Quiero saber donde éstá.

- Oh.- dice el detective privado.

- ¿Le interesa el caso?

El detective se acaricia la barbilla sin afeitar. Saca un Coronas negro del paquete arrugado que tiene al lado del teléfono y lo enciende con un fósforo.

- ¿Y la policía?

- No es asunto de la policía.- replica la mujer con cierto nerviosismo. Abre el bolso y saca un abultado sobre. El sabueso privado lo coge y mira su interior. Sus ojos se ponen blaaancos al ver tanto billete de color violeta.

- Ya estoy trabajando en ello.- le dice estrechándole la mano a la mujer. Ésta se levanta y sale de la oficina como si flotara en el aire.

Inicia la investigación.

Pregunta por aquí y pregunta por allá. La clave, sin embargo, la descubre esta mañana mismo al revisar la prensa por Internet y teclear el nombre de Luis Roca en el buscador Google.

Pincha la página del periódico digital Canariasahora y repasa su sección de Top Secret. O Alto Secreto que no es alto ni secreto al revelarlo este diario en la red. Pero así se escribe esta historia.

Anota en su libreta –tras leer los secret– que el primer sospechoso de la desaparición de Roca es un tal Claudio Utrera, director del certamen. Al parecer, anunció a primeros de 2010 que Roca dejaba sus funciones como coordinador de la sección Foro Canario –que llevaba dirigiendo desde hace unos nueve años– por exigencias presupuestarias del Festival. Son tiempos de vacas flacas y se tiene que hacer este tipo de dramáticos sacrificios concluye el detective privado tras lo leído en otros sitios de la Internet. Claro que, razona, algo no encaja cuando repasa en el mismo Top Secret un rumor que flota en el aire: “este podría ser el último Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria que dirigirá Utrera.”

“Vaya”, reflexiona el detective privado buscando su cajetilla de Coronas negro.

Y continúa leyendo para descubrir que la cosa se lía. Traza así un esquema para tener las ideas claras:

1) El viernes pasado se presenta la programación del Foro Canario, marcada en esta edición por la destitución “por motivos económicos” de su coordinador en los últimos nueve años, Luis Roca.

2) La presentación del Foro Canario se celebró este año “con dos llamativas novedades”: el retraso de más de tres semanas en anunciar los trabajos a concurso, algo insólito con respecto a pasadas ediciones. Y las formas: rueda de prensa –cinco años hacía que el Foro no se presentaba con tal despliegue–  en comunión con el Gobierno de Canarias.

Con el ¡Gobierno de Canarias! subraya en su cuaderno de notas el detective privado añadiendo signos de exclamación.

¿Por qué, precisamente, con el Gobierno de Canarias?

El detective continúa leyendo y su olfato de sabueso le avisa que algo huele muuuy a podrido en el Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria. Lee: “manejo de fondos públicos”  y premios que, pese a que son tiempos de vacas flacas como no se cansa de repetir Utrera, no recorta su millonaria dotación presupuestaria…

En fin…

Lo que no termina por comprender el detective privado es porqué el Gobierno canario se implica en un asunto tan turbio…

“¿Por qué?” subraya y subraya en su cuaderno de notas.

Pregunta a algunos de los trabajadores del Festival. Y si bien la mayoría no quiere abrir la boca tras mucho insistir encuentra a una pareja de jóvenes que cuando miran muy nerviosos la fotografía que les muestra le aseguran que Luis Roca no ha desaparecido.

“Es que ahora está a caballo entre Las Palmas y Madrid. Pero más en Madrid que en Las Palmas. Parece que allí, en Madrid, sí que lo toman en cuenta…” suelta el chico mirando a un lado y al otro terriblemente asustado.

El detective regresa a su oficina sin entender muy bien por qué diablos le ha contratado la dama de la pamela y que parece que flota cuando camina.

Bebe un trago de Arehucas, fuma tres cigarrillos más y espera.

Pero se queda dormido, con la barbilla pegada al pecho y una colilla en los labios.

- ¿Dónde está?.- pregunta la misma señora dándole un susto de muerte.

El detective solo puede asentir con la cabeza mientras se recupera del shock.

- ¿Dónde?- insiste la señora.

Y el sabueso privado lo suelta.

La mujer estira su falda, se levanta y sale dando tropiezos de la oficina.

El detective se acerca a la ventana rascándose la cabeza. Observa como la dama se mete dentro de un coche oficial. Y descubre con más ironía si cabe quién es el tipo que le abre solícito la puerta.

Tira la colilla con la esperanza de darle en la cabeza pero falla. El tipo mira hacia arriba y sus miradas se cruzan.

El detective responde disparándole con los dedos de la mano.

- ¡Bang!.- exclama.

Escucha la voz de la dama, ya dentro del automóvil exigir: ”¡Claudio, por el amor de Dios, arranque usted de una puta vez!”

- ¡Bang!- repite el detective privado.

Saludos, negros y criminales, desde este lado del ordenador.

En tierra hostil, nunca mejor dicho…

Marzo 8th, 2010

¡¡¡RAYOS Y TRUENOS!!!

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El aficionado a los tebeos, colorines, historietas o cómics en Tenerife estará siempre muy agradecido a la generosa y desinteresada labor que ha desarrollado (y esperamos que desarrolle en el futuro) Patricio G. Ducha en favor de la penetración de eso que llaman noveno arte en estas islas cada días más inanimadas.

Y lo digo como lector habitual de los comentarios que cada domingo publicaba Ducha en La Opinión de Tenerife. Y es que si te gustan los colorines puedes fiarte de los criterios que tiene como cronista de la historieta. Además, créanme si les digo que es una enciclopedia viviente en cuanto a tebeos se refiere y que es tanta su pasión que hace unos años se lió la manta a la cabeza y puso en marcha junto a otros entusiastas comiqueros una revista de historietas lo que se dice cien por cien canaria que ya ha hecho historia (le duela a quien le duela).

Pero no se vayan porque aún hay más.

Coordinó, por si no lo sabían y tras la marcha del incombustible Manuel Darias, el hoy desaparecido Salón del Cómic de Santa Cruz de Tenerife, así como fue el autor como guionista de la ingeniosa serie Dirección general, tiras publicadas también en La Opinión de Tenerife y que afortunadamente ediciones Idea tuvo la inteligencia de publicar como libros hace unos años.

Este corto currículum vitae lo saco a colación porque en unos tiempos donde cada día entiendo menos las cosas, me entero vía face-book y por el propio Patricio que la página que coordinaba sobre cómics ha muerto en La Opinión de Tenerife para ser sustituida (como el inevitable 2C) por material que se elabora (y nadie duda que con buenos criterios) desde el periódico La Nueva España.

El texto que Patricio escribe –no iba a ser menos– es emocionado y sentido. Así que les invito a que se lo lean y a que se planteen la misma pregunta que yo mismo me estoy haciendo en este mismo momento: ¿Por qué?

MÁS VALE TARDE QUE NUNCA

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Hombre, al final les ha costado pero como me dijo en cierta ocasión un profesor de calva mussoliniana y de cuyo nombre prefiero no acordarme: “Más vale tarde que nunca”.

La página web del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria publica por fin los trabajos que podrán verse en la sección del Foro Canario

No se indica, sin embargo, quien asumirá a partir de ahora la responsabilidad de coordinar el Foro tras mandar a paseo (¡¡¡dicen que por la crisis!!!) a su impulsor durante tantos años, el escritor y periodista Luis Roca, lo que nos hace suponer que probablemente tan pesada carga haya recaído en los hombros del actual director del certamen cinematográfico grancanario.

Prometemos que desde esta bitácora –reitero el anuncio que a punto de iniciar travesía por esos mares de la red en busca de la Tierra Prometida– continuaremos pendiente de la que presumo será una shakesperiana (por aquello de algo huele a podrido en…) onceava edición.

… AND THE WINNER IS…

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No vi la ceremonia de entrega de los Oscar de Hollywood 2010 porque me quedé lo que se dice dormido. Y es que últimamente no hago otra cosa que dormir. Y cuando estoy despierto pues bostezo porque quisiera estar dormido… No obstante, sí que hice la tradicional quiniela que hago con unos amigos con el objetivo de ver quién acierta más ganadores.

Sospecho, no obstante, que como estoy en plan perdedor tipo personaje a lo John Huston supongo que –y si no me equivoco en el cómputo realizado– he vuelto lo que se dice a perder.

Mientras intento pasar el mal trago porque eso me obliga a pagar una cena a la ganadora o ganador de nuestra peculiar quiniela, me he preocupado en quemar las pestañas leyendo las crónicas de la ceremonia así como los titulares de impacto que se han fabricado para dar a los premios cierto sabor a contienda.

Y no ya porque las dos películas que partían como favoritas hablen, precisamente, de guerra (Avatar y En tierra hostil) sino porque frente a frente se encontraba un director que ha sabido hacerse multimillonario contando casi siempre la misma historia y su ex mujer, una cineasta con un trabajo cinematográfico relativamente interesante.

Nadie, sin embargo, ha reparado en que En tierra hostil, el filme que se ha llevado las estatuillas a Mejor Película y Mejor Director, entre otras tantas, es un largometraje lo que se dice de hombres. O machos men con su puntito crítico, eso sí. 

Es más, tras tener la ocasión de visionarla en uno de esos dvd que me han pasado clandestinamente porque la cinta aún no se ha estrenado en los multicines de la capitá tinerfeña, puedo decir que En tierra hostil es lo que se dice una película de tal testosterona que hubiera estremecido hasta al mismísimo maestro Peckinpah.

Su directora, Kathryn Bigelow, hace así historia por partida doble en los Oscar. Por un lado porque es la primera mujer que se consigue la estuilla en la categoría de Mejor Director. Y por otro, porque narra con frenético pulso la vida de un grupo de hombres (y de mujeres muy masculinizadas) en un territorio hostil que ya no es que sea Iraq sino –¡es una revelación!– mucho me teeemo sea Canarias pero en diferente…

Saludos, aquí sentado sobre las maletas y fumando espero, desde este lado del ordenador. 

En esta ‘mardita’ semana ‘mardita’ que termina…

Marzo 7th, 2010

UN MÁS QUE LUMINOSO ARTÍCULO 

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Les invito a que pinchen este enlace del diario El País y que lean la interesante reflexión que Bernard-Henri Levy hace sobre cómo retrata el nazismo las últimas películas de cineastas como Quentin Tarantino y Martin Scorsese. Claro que, pienso ahora, en un país como es España donde todo lo que huela a judío continúa siendo materia reservada recomiendo a quienes tengan curiosidad e inteligencia para quitarse prejuicios de la cabeza a que activen sus cerebros. Porque esta excelente opinión da, precisamente, sustancia para pensar.

CIUDADANO K.

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A pesar de que me sienta un poco como el personaje de esa obra maestra del cine mudo de King Vidor que es Y el mundo marcha a veces creo, como diría el maestro Salinger, que el mundo conspira para hacerme feliz. Y a mí casi siempre me hace feliz descubrir un nuevo álbum de Robert Crumb (ahora en colaboración con David Zane Mairowitz) en las librerías de esta ciudad. Y si ese álbum es un cariñoso y también riguroso homenaje al maestro Franz Kafka pues tanto mejor. El volumen, a un precio prohibitivo de 20 euros, está editado por La Cúpula, la misma editorial que una vez sacó la ya desaparecida pero añoradísima revista El Víbora. Kafka, además de contarnos en viñetas la vida del extraño y torturado escritor, también visualiza algunas de sus novelas y relatos más conocidos como El Proceso, La metamorfosis, América, La condena, La madriguera y El castillo, entre otros. Y la verdad es que –pese a su precio– merece mucho la pena.

SEGUID, SEGUID DANDO EJEMPLO…

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El artículo que firma el escritor y periodista Juancho Armas Marcelo y que publica el que posiblemente sea el mejor suplemento cultural de la prensa en España, Abcd las artes y las letras del pasado sábado, 6 de marzo, me ha dejado descolocado. Y escribo lo de descolocado porque se trata más que de una crítica inteligente a un libro de un ajuste de cuentas donde el autor no sólo se dedica a descalificar el último título del también escritor y periodista canario Juan Cruz, sino a cuestionar el trabajo realizado por el autor de Crónica de la nada hecha pedazos (sigo pensando que es uno de los mejores títulos de la literatura canaria y de esa que también se cocina allende los mares). En fin, léanlo y juzguen por sí mismos.

¡QUE MOLESTO BOSTEZO, MAESTRO!

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Es probable que se deba a los últimos acontecimientos que han ido marcando mi existencia pero confieso, señor juez, que se me está haciendo muy, pero muuuy cuesta arriba terminar Sangre vagabunda. Y ello pese a que me puse las pilas releyendo las dos primeras entregas de la trilogía que ahora finaliza en este volumen James Ellroy. No obstante, Ellroy tiene algo, y ese algo es que pese a que te despistes y no sepas por donde van las numerosas tramas que repliega en esta nueva novela de más de 700 páginas, continúas leyéndola como si estuvieras en estado de hipnosis. Vale, admito que el mejor Ellroy se deja ver en su Sangre vagabunda pero también revela lo peor del escritor: sus continuas reiteraciones y esa manera de escribir minimalista que, en ocasiones, me hace salir de las casillas. Aún con esas, merece la pena para los que estamos infectados del virus ellroriano.

THANK YOU, MR. CASH

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Y termino recomendándoles que pinchen este enlace de you tube para que disfruten de una canción –Hurt– que, curiosamente, me ha servido como de himno de batalla en esta maldita semana maldita que termina. La interpreta el gran Johnny Cash y les permitirá apreciar cómo un gran clásico mejora un material modelno para convertirlo en obra maestra.

El original es de Nine Inch Nails.

Y no, no hay color…

Saludos, tarareando Hurt según Cash, desde este lado del ordenador.

Continuará…

Marzo 5th, 2010

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El último comentario que subimos a elescobillon data del lunes pasado, 1 de marzo. Mentiríamos si dijéramos que no ha dejado de sorprendernos muy gratamente los mensajes de ánimo y apoyo que tanto a través de esta bitácora como en nuestros correos electrónicos particulares hemos recibido.

Tras la resaca, y aprovechando que hoy sopla el viento con más fuerza de la acostumbrada, este comentario tiene el objeto de anunciarles que tras el apagón del 2C nos hemos puesto a trabajar porque creemos, sinceramente, en la máxima guevariana de crear no uno, ni dos, ni tres, sino muchos Vietnam. Así que ya puedo adelantar a los amigos y también a los inevitables y sufridos enemigos (¡qué haríamos sin ellos, a fin de cuenta son nuestros lectores más fieles!) que pronto, muy pronto, podrán visitar elescobillon en otras islas del océano de la red.

Hasta nuevo aviso, y animando a los amigos y enemigos a que estén pendientes de nuestro éxodo en busca de la Tierra Prometida, no puedo prometer –y por lo tanto no prometo– que hasta que nos instalemos vayamos publicando nuevas entradas con la regularidad habitual en el actual elescobillon alojado en la edición digital de La Opinión de Tenerife ya que, precisamente, nos encontramos ahora en fase de hacer las maletas. Voluntariamente, y que conste suspicaces hijos míos…

Nuestra retaguardia nos informa, por otro lado, que hemos dejado muy atrás a los ejércitos del Faraón así que mucho me temo que nuestro paso por el Mar Rojo no tendrá la misma espectacularidad que la que reflejó en Los diez mandamientos Cecil B. DeMille aunque sí les aseguramos que para nuestra sorpresa se han abierto caminos donde menos habríamos imaginado. Por eso va por tí Jehová. O Gran Arquitecto del Universo. O quién ustedes quieran.

Mientras tanto, confieso que hemos sobrevivido estos días en el desierto gracias a una lluvia de maná caído del bendito cielo.

Sólo puedo garantizarles que cuando estemos instalados en esas nuevas geografías el nuevo elescobillon –y otros proyectos de los que espero informarles cuando ya estén definitivamente cerrados– continuará barriendo con más fuerza que nunca el reverso tenebroso de eso que llaman curtura canaria.

Así que hasta nuevo aviso recomiendo a los amigos pero sobre todo a nuestros queridos y leales enemigos a que continúen paseándose por esta bitácora que, curiosamente, inicia a partir de hoy una liberadora cuenta atrás con los ojos puestos en un futuro (gracias a Jehová o al G:. A:. D:. U:. o a quién demonios quieran) muuuy, pero que muuuy esperanzador.

Saludos, a lo permanezcan en sintonía, desde este lado del ordenador.

Réquiem por un sueño

Marzo 1st, 2010

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Lamento que este post tenga aroma de muerte pero no he encontrado una forma mejor para expresar los confusos sentimientos que ahora me envuelven. De hecho, créanme si les cuento que lo estoy escribiendo con lágrimas en los ojos.

Me avisan que el suplemento cultural 2C de La Opinión de Tenerife –que hasta casi ayer mismo coordinaba– ha muerto. Y muere de manera repentina, como si un paro cardíaco hubiese fulminado su hasta ahora relativamente sano corazón.

La verdad es que no lo entiendo, pero es que últimamente hay muchas cosas que no entiendo. Repaso los números atrasados de 2C, llamo a los colaboradores para darles la triste noticia y continuo sin entenderlo… Me siento, eso sí, como si hubiera perdido a un ser muy querido al que intento recuperar mientras ojeo en estado de gracia números atrasados como si de un álbum de viejas fotografías se tratara.

Esos números que conservaba como oro en paño formaban parte de mis sueños, nunca pesadillas.

Sueños a los que pretendo rendir tributo con estas líneas nerviosas y muy tristes.

Me cuesta hacer memoria, o a lo mejor ya no quiero hacer memoria de otro agradable sueño perdido. Esos mismos que se te escapan de entre los dedos de una mano como si de arena de playa se tratara…

Hago un poco de historia.

El nuevo 2C, tras el excelente trabajo que realizó el escritor Daniel Duque en su primera etapa, renace de sus cenizas bajo mi coordinación un sábado 15 de marzo de 2008. Murió el sábado pasado, 27 de febrero de 2010.

Descansa, eso sí que se los aseguro, en paz y con la conciencia muy tranquila.

Por sus páginas desfilaron colaboradores de todas clases y condición aunque desde sus inicios conté con primeros espadas como mi amigo y también hermano de sangre Coriolano González Montañez y su sección El vuelo de Ícaro. Con mi amiga y también hermana de sangre Isabel Delgado asumiendo las páginas de Teatro y con el apoyo incondicional de Andrés de Souza, presidente de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, para cubrir la última. No quiero olvidar otros nombres pero es inevitable, más en el estado en el que me encuentro en este mismo momento. Espero, sinceramente, que me perdonen todos ellos. Gracias por confiar en quien tanto les dió la lata… Creo que hemos (hicimos) un excelente trabajo.

El nuevo 2C contó primero con maquetación de Iván y Francisco. Cuando el suplemento de 12 páginas pasó a ocho asumieron esta labor con paciencia infinita Deli y Nancy. Reclamo un monumento para todos ellos por su talento.

Con la muerte de 2C la prensa de la provincia de Santa Cruz de Tenerife se queda sin suplementos culturales donde se dé pulso a esa palabra tan maltratada en estos tiempos como es la Cultura. Caramba, pienso, ¿será verdad eso que en tiempos de crisis los que dicen saber aprovechan la ocasión para sacar el revólver al escucharla?

Pues bien, no me cansaré de pronunciarla a pesar de que me hayan colocado el cañón en la nuca y apretado el gatillo sin que les tiemblen los dedos.

Cultura.

Menciono –sólo a algunos– de los escritores, compositores, artistas, filósofos que se prestaron generosamente a que los entrevistáramos: Javier Muguerza, Jorge Benavides, Juan Cruz, Lorenzo Silva, Pedro Juan Gutiérrez, Amir Valle, Lorenzo Luna, el hispanista Jonathan Mayhew, José Carlos Cataño, Manuel Espín, el compositor Luis Bacalov, la historiadora Mirta Núñez-Balart, Miquel Barceló, Ricardo García Luis,el editor Jorge Herralde, Ezequiel Pérez Plasencia, Maurilio de Miguel, Hans Meinke, Vicente Verdú, Josep Ramoneda, Gilles Lipovetsky, Antonio Moliner Prada, Juan Manuel Bonet, Antonio Lozano, Joaquim Arena, Carlos Álvarez, Manuel Hernández, Manuel de Paz, Rafael Padrón, el dramaturgo Ahmed Ghazali, Luis Leantes, Óscar Cornago, el hispanista C. Brian Morris, Dasso Saldívar, Celestino Hernández, Ignacio del Valle, Rosa Lentini, Juan Manuel Palerm Salazar, Alejandro Baer, Olvido García Valdés, Fernando Castro Borrego, Jaime Brihuega, José Corredor-Matheos, Eugen Dorcescu, Eliseo Alberto, Juan Hidalgo, Juan Carlos de Sancho, Antonio Piñero, Emilio Lledó, Francis Naranjo, Manuel Díaz Martínez, Nivaria TejeraHoracio Vázquez Rial, Juan J. Luna, Roman Simic, Ernesto Cardenal, F. G. Haghenbeck, Juan Mayorga, Jorge Moch, Guillermo Saccomanno, Alessandro Barbero, Alonso Cueto, Jonathan Rabb, José Dámaso, Miguel Martinón, Gonzalo Díaz, José Luis Rivero Ceballos, Benito Zambrano, Bruno Mesa, Antonio Álvarez de la Rosa, Alfonso Miranda Márquez, Enrique Bustamante, Agustín Díaz Pacheco y Juan Eslava Galán, entre otros tantos.

¿Que cómo tengo el alma?

Llena por el trabajo bien hecho.

¿Qué como se me queda el cuerpo?

Roto.

Quebrado en dos.

Entrevistas y artículos, colaboraciones y escritos que se han quedado sin publicar…

Me llevo los suplementos que conservo (todos) a un solar. Enciendo el mechero y los quemo. Observo como las llamas los devora porque no hay mejor metáfora para expresar este pedazo de sueño del que me han obligado a despertar de sopetón.

Ahora sólo quedan cenizas que esparzo con la suela del zapato.

Huelo a quemado y me siento muy, pero que muy quemado por dentro.

Joder, qué triste que estoy…

Pero nadie me quitará nunca que fue maravillosamente bonito mientras duró.

Saludos, ¿saludos?, desde este lado solitario del ordenador.