Dando ideas

Febrero 8th, 2010

 idea1.jpg

NAVEGANDO SE DESCUBREN ISLAS NUEVAS

Gracias a un buen amigo navego por el blog del político y escritor Joaquín Leguina. Su bitácora no tiene desperdicio, ya que con la precisión de un cirujano revela las entrañas (no sé si podridas) de un sistema caótico y me temo que también caduco como es el que dirige los destinos de esta España que se nos pierde. El amigo me recomienda con candoroso fervor que lea la entrada titulada Que Santa Lucía le conserve la vista. Pasen y lean, que mucho me temo que lo agradecerán.

PARA LEER O RELEER

Por mediación de otro amigo, que hoy vive en un exilio no tan lleno de transparencias, me entero que el cineasta y escritor Nicolás Melini publica en su blog Sugherir durante un mes su libro Cuadros de Hopper, editado en 2002 dentro de la colección Ministerio del Aire, de Ediciones La Palma. La única tirada de Cuadros de Hooper fue de quinientos ejemplares y ya no se encuentra en librerías.

INTERESANTE INICIATIVA

La Biblioteca Pública del Estado en Santa Cruz de Tenerife, ubicada en la Casa de la Cultura y gestionada por la Dirección General del Libro del Gobierno autónomo, pondrá en marcha esta semana un nuevo Club de Lectura dedicado a la Literatura Canaria. La primera sesión tendrá lugar el próximo jueves, 11 de febrero, a las 18 horas, y estará centrada en los poemas de Pedro García Cabrera. Esta actividad se celebrará una vez al mes y estará coordinada por Daniel Duque.

 ¿POR QUÉ AHORA Y NO ENTONCES?

La sede de Presidencia del Gobierno de Canarias en Santa Cruz de Tenerife acoger hoy, lunes, 8 de febrero, a las 20 horas, la presentación del número 342 de La revista de occidente en la que ha colaborado el Gobierno Autónomo a través del programa Septenio, que dedica el recién estrenado 2010 a las Islas del Mundo, en consonancia con el tema en el que se centra el ejemplar, titulado Islas. La exuberancia del límite. El acto contará con la presencia del viceconsejero de Cultura del Gobierno Autónomo, Alberto Delgado; el presidente de la Fundación Ortega y Gasset, José Varela Ortega; el catedrático de Teoría de la Información y coordinador del número, Jorge Lozano; el catedrático de Economía Amplicada José Luís Rivero Ceballos; y el periodista Carmelo Rivero.

Un apunte crítico: ¿alguien podría explicarnos por qué se presenta ahora este, sin embargo, interesante número, cuando corresponde a noviembre de 2009?

PARA LOS QUE GUSTAN DE LA HISTORIA

Para los que gustan de la cosa histórica, naveguen por la bitácora de Miguel Leal Cruz (periodismohistoricosl.blogspot.com).

UNA DE PREMIOS…

El escritor vasco Erlantz Gamboa ha sido el ganador de la cuarta edición del Premio L’H Confidencial, Premio Internacional de Novela Negra, con la obra Caminos cruzados. El premio, promovido por la Biblioteca La Bòbila y convocado por el Ayuntamiento de L’Hospitalet y Roca Editorial, ha recaído en una obra ambientada en el México rural, donde el autor reside desde hace treinta años.La novela narra la historia de dos grupos de detectives que investigan, cada uno, unos asesinatos en serie. Sin quererlo, las investigaciones se cruzan y los unos intervienen en el caso de los otros. Este cruce se produce también en la relación más personal.

…Y OTRA DE PREMIOS

El escritor argentino Guillermo Saccomanno (a quien conocimos y entrevistamos en la Semana Negra de Gijón) ha obtenido el Premio Biblioteca Breve con su novela El oficinista, que había presentado al galardón que convoca la editorial Seix Barral bajo el seudónimo de Calemo. Saccomanno es autor, entre otras obras, de Situación de peligro, Roberto y Eva, El buen dolor, El pibe y la trilogía que forman La lengua del malón, Un amor argentino y 77, con el que obtuvo el Premio Dashiell Hammett de la ya mencionada e inolvidable última edición de la Semana Negra de Gijón.

Saludos, esperando ansiosamente a hacerme con la última de James Ellroy, desde este lado del ordenador.

Perdone usted que no me levante

Febrero 7th, 2010

 cheshire.jpg

La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.” (Groucho Marx)

La Opinión de Tenerife publica hoy, domingo, 6 de febrero, una interesante entrevista con el viceconsejero de Cultura del Gobierno de Canarias, Alberto Delgado. Les invito a que la lean (basta con pinchar el enlace), ya que quien les escribe confiesa que algunas de sus respuestas le han dejado descolocado y más frío que un iceberg a la deriva. Algo previsible, no obstante, porque a medida que pasa el tiempo no termino por visualizar ni entender a nuestro actual responsable en la materia.

¿ENTONCES…?

Está claro que vivimos en época de vacas flacas. Y cuando digo lo de vacas flacas me refiero en especial a eso que llaman Cultura porque siempre es el primer área que sufre recorte en sus presupuestos por aquello de la contención del gasto. Lo que sí llama de forma notable la atención es que, entre otras cosas, Alberto Delgado confiese en esta misma entrevista con una ingenuidad que desarma, que se enteró de la suspensión de Mueca “por la prensa” para acto seguido limpiarse las manos de tan espinoso asunto añadiendo que nadie del Mueca habló con él.

Todavía.

“No se han dado este tipo de movimientos y yo tampoco puedo salir a la palestra como si fuera el abanderado de los defensores de la cultura”, comenta.

Y yo pienso, porque últimamente no hago otra cosa que la de pensar, que esa es precisamente una de las muchas acciones que se espera de usted precisamente por el cargo que ocupa: ser el primer “abanderado” de la famélica legión de los que son defensores de la cultura. Sobre todo cuando tiene muy claro (como lo tenemos muy claro quienes nos preocupamos por estos temas sin responsabilidad ni influencia política alguna) que Mueca “si este año se deja de hacer, no estoy tan seguro de que se pueda recuperar el próximo año.” (La negrita es nuestra).

Y PESE A TODO

En contra de lo que puedan pensar algunos, y pese a sobresalientes desaciertos como la de permitir todavía que en las ya tristemente famosas (des)comisiones de nuestro audiovisual figuren miembros –ahora sin voto pero sí con voz– de la Acepa (cuando muchos de los proyectos presentados a esas (des)comisiones son de gente de esa misma asociación), la gestión de Delgado no ha sido todo lo mala que algunos pudieran pensar. Es más, creo que ha sido lo suficientemente buena para que, culturalmente hablando, los efectos de la dichosa crisis no hayan resultado demoledores en las islas.

Todavía.

El actual viceconsejero tiene madera, además, de mediador. Papel que debe continuar explotando en unos días tan poco aciagos como son los actuales. Ello implica que sí debe de abanderar a los defensores de la cultura sin salirse de su sitio. Y al mismo tiempo, el de garantizar que está ahí, no encerrado como muchos sospechaban en una extraña torre de marfil.

¿SINIESTRAS LISTAS NEGRAS?

Se le pregunta al Viceconsejero en la entrevista si es verdad eso de que en su departamento existan listas negras de artistas y creadores críticos. Y Alberto Delgado responde una vez más con argumentos digamos que ingenuos porque, destaco del texto, “lo primero que me dijo Paulino Rivero (al ser designado en el cargo) es que hay que atender a todo el mundo. Eso es también lo que a mí me pide cuerpo”.

Y pone como ejemplo al escritor canario Luis León Barreto, al parecer una de las voces discordantes, porque pese a sus arremetidas: “sus libros están en Madrid y algunas de las obras traducidas son suyas” gracias al Gobierno de Canarias; así como a todos aquellos que si bien han presentado proyectos como no salen adelante, se han dedicado a alimentar con rencor el mito de la caza de brujas.

Y no, que no veo yo al señor Delgado todavía como una especie de siniestro senador McCarthy

El Viceconsejero habla: “Todos creemos que nuestro proyecto es el mejor, pero claro, el problema es cuando hay tres ideas mejores a la tuya. Entonces es cuando se habla de listas negras. Si es que muchas veces traemos hasta profesionales de fuera de Canarias para que valoren los proyectos, con el fin de que no se puedan crear suspicacias. Y aún así se hablan de listas negras”.

Y finaliza el buen hombre: “Yo puedo hacer una lista muy grande de gente crítica con este Gobierno actual y que sin embargo están participando con nosotros en proyectos conjuntos. Cuando quieras podemos hacer esa lista. Hay personas que nos han criticado mucho incluso a través de los medios de comunicación y que han recibido nuestro apoyo en algunos proyectos.”

Lo que me hace plantear, y lo escribo de veras con la humildad del sencillo aprendiz:

¿Podría confeccionarnos esa lista un día de estos y presentarla en oficiosa rueda de prensa?

Uy, mucho me temo que no.

Saludos, sin que se me borre de la cabeza la gloriosa imagen de Juana de Arco, desde este lado del ordenador.

Controlando al ‘mago’ que llevamos dentro

Febrero 6th, 2010

 boca.jpg

¡QUÉ GRANDE Y PATÉTICO ES IR AL CINE!

Esto de ir al cine me sigue proporcionando gratos momentos desagradables. Tan gratos y desagradables que si no existieran esto de ir al cine no sería –al menos para quien les escribe— una especie de odisea de todo a un euro.

Y digo que esto de ir al cine me hace pasar buenos y malos ratos (dentro siempre de un cuadricular orden) porque gracias a esas ya no tan extrañas anomalías saco conclusiones cada vez más tontas de la condición humana.

La primera de ellas es que esa palabra mágica y en boca de todos como es educación se ha convertido en papel quemado, en trágicas cenizas por el amplio número de descerebrados con los que cada día tengo que toparme. No es una cuestión generacional la de ser lo que conocemos por esta tierra como mago a secas. Ese mago que no define ya al campesino canario sino el mago que habita dentro de nosotros mismos.

TIEMPO DE CONFESIONES

Sí, lo admito. Yo también llevo un mago dentro. Un pequeño pedazo de mago anclado en uno de los rincones más oscuros del alma. Lo que quizá me diferencie, como a tantos otros, es que intento mantener oculto ese lado irracional que nos define a los habitantes de estas ínsulas. Ésa y no otra es la razón que hace que mantenga dormido a uno de los tantos monstruos que dominan mis emociones.

No obstante, el problema, o mejor el asombro, es que soy consciente que como al resto de los demonios que duermen la siesta en mi espíritu, le resulta sorprendentemente fácil despertarse de su letargo. Y entonces se escapa con tal furia que me resulta dolorosamente difícil doblegarlo.

No obstante, la costumbre, el morderme la lengua y cerrar los puños, está logrando lo que hasta hace unos meses me parecía una tarea casi imposible: dominarlo. Huelga escribir que el esfuerzo me está resultando francamente molesto.

Y me resulta molesto porque observo que mientras hago el intento que el mago que llevo dentro descanse, a los demás les importa un comino y sacan el suyo como seña de identidad.

De hecho, y quizá los disculpe (humanista que soy) es porque viven felices adoptando esa identidad de mono sin evolucionar. Actitud que, de veras, en ocasiones me divierte siempre y cuando no resulte agresivo a mi entorno.

ÉRASE UNA VEZ EN UNA SALA OSCURA…

Les contaba todo esto porque el viernes pasado volví a vivir una situación tragicómica en un cine que me dio pie a esta reflexión.

Me encuentro en una de las salas de esos multicines sin nombre para ver La carretera, filme inspirado como todo el mundo sabe en la abrumadoramente triste novela de Cormac McCarthy.

La versión cinematográfica recoge muy bien ese ambiente cenizo y de final de los tiempos que tan bien describe el escritor de Meridiano de sangre (título que para mí sigue siendo el mejor de su carrera literaria), así que la mayoría de los espectadores que nos encontramos en el cine sabemos de qué coño va ir la historia.

Así que entro en la sala con las luces apagadas. Busco mi butaca y me siento para disfrutar de los trailler. Momentos que siempre me ha encantado antes de que empiece la película en sí.

Y entonces. Oh, entonces

empieza La carretera.

VIAJE AL FIN DE LA NADA

Y mientras procuro sumergirme en esa amarga historia desesperada escucho a mi lado, como en sensurround, un crunch, crunch que me despista. De hecho, mientras la pareja protagonista del filme se esconde de los caníbales del nuevo mundo que ya tiene fin pienso que se trata del masticar de esos mismos caníbales sólo que…

¿Qué oigo?

¿Qué extraña música penetra en mis oídos?

El crunch se tranforma hora en un sluuurp francamente repugnante.

Miro de reojo y veo que la bestia que tengo al lado es el causante de esos rebuznos. Lo que me descoloca, porque el tío y la chica que lo acompaña están más pendientes del cubo de cotufas que tiene él sobre las rodillas y del vaso de refresco que de la película.

Continúa la proyección de La carretera con sus malos rollos. Se intercalan los recuerdos de la madre. La voz en off subraya lo chungo que puede ser nuestro mundo cuando pueda dejar de ser nuestro mundo.

Lo peor de todo, sin embargo, es que estoy más pendiente de esa pareja de jovencitos que del filme. Quizá, razono ahora, porque concentrados en sus cotufas y refrescos les importa un bledo que los protagonistas de la cinta se conviertan en alimento de los “malos”.

De hecho, hasta creo que la pareja se ha equivocado de película. Que se metieron en La carretera esperando ver otra americanada. Aunque se da el caso, singular, que ni ella ni él hablan porque tienen la vista clavada en el cubo de cotufas mientras sorben el refresco.

Espero pacientemente a que se les terminen las chucherías con los ojos pegados en la pantalla y en la pareja que tengo al lado. Es como si asistiera a dos películas no tan diferentes.

¿SE HARÁN PREGUNTAS?

Me pregunto así qué dirán cuando aparezca el barco con el nombre de esta isla en la que vivo con una inquieta sonrisa. El crunch, crunch se va apagando a medida que avanza la desoladora acción del filme.

Pero me quedo con las ganas de saber qué hubieran dicho cuando vieran en pantalla el nombre de la herrumbrosa embarcación (vean la película y sabrán por qué) así como de reconocerlos cuando llega el inevitable pero esperanzador The End de la película.

La pareja de magos se escabulle nada más aparecer los títulos de créditos finales. Y como soy de los que tiene la mala costumbre de quedarse hasta que el filme concluye, admito que soy incapaz de reconocer a esos dos individuos que casi sacan al mago que llevo dentro.

No me fue difícil controlarlo, admito. Aunque hubo un momento, cuando al chaval de las cotufas le sonó el móvil que casi lo saca fuera en forma de soberano tortazo.

Venció, les digo, mi sentido de la sensatez. Sentido que cada día tengo más desarrollado, huelga decirlo.

Caminando a casa con las manos en los bolsillos llego a la conclusión, no obstante, que en esta carretera que es la vida efectivamente hay buenos y malos.

Y algo me dice, aún con voz pequeña, que si sigo así, es más que probable que yo sea de los buenos.

Saludos, encadenando a ese King Kong que llevamos dentro, desde este lado del ordenador.    

El temblor…

Febrero 5th, 2010

 temblor.jpg

Que situación tan extraña. Me encuentro en casa leyendo el periódico cuando siento que el sillón se mueve. Pero que se mueve de una forma fantasmal, como si una mano enviada del más allá lo agitara silenciosamente mientras tengo la sensación, momentánea porque dura apenas unos segundos, que floto en el aire.

A todas estas escucho como se cae un libro de la estantería y recuperando la calma pese a que me pregunte qué diablos habré tomado esta mañana para sentir tan extraño movimiento, me levanto y recojo el libro tirado en el suelo: Mi familia y otros animales, de Gerald Durrell.

Lo cojo entre las manos y lo ojeo. Y me dejo arrastrar por la narración del escritor quien me transporta a la lejana Corfú, lo que consigue que se me borre del imaginario la extraña y desagradable sensación que viví momentos antes. Esa especie de baile diabólico. O de danza superior a tus fuerzas, un déjate llevar porque no tienes más remedio.

El agradable relato familiar de Durrell me tranquiliza e incluso hace que sonría. Así que me llevo el libro a la cama y empiezo a leerlo porque se trata de uno de esos libros que adquirí hace mucho tiempo pero que no había leído por esa voz que a veces te recomienda que no lo hagas porque “todavía no le ha llegado su momento”. Y esperas. O mejor, te espera hasta que muchos años después lo recuperas por caprichos tan surrealistas como el que me sucedió esta mañana: un ligero temblor y cae, de entre otros los libros que tengo en mis desordenadas estanterías, precisamente Mi familia y otros animales.

Hablo con una amiga por teléfono y me cuenta si no me he enterado.

- ¿Enterado de qué?.- le respondo ya que no sé a lo que se refiere.

- Del terremoto.

- ¿Terremoto?, ¿dónde?.- contesto pensando en el desgraciado Haití.

- Aquí, en Santa Cruz de Tenerife.

Y me quedo de piedra mientras ella describe donde le pilló ese ligero estremecer de la tierra y yo hago lo mismo aunque, la verdad y no sé muy bien por qué, no le cuento lo del libro caído transformado ahora en una de mis nuevas lecturas junto a Almas muertas de Gógol; Canciones de sangre de Arnott y Todo modo del maestro Sciascia.

Con el libro todavía en las manos me llama un amigo para contarme lo mismo: lo del terremoto. Y repetimos, me temo, la historia como si tuviéramos la necesidad de olvidarnos de ella a base de tanto contarla. Tras cinco conversaciones telefónicas me parece que el relato que nos cruzamos ha perdido la inocencia original al estar ya gastado pese a que apenas hayan pasado unas horas del hecho.

De todas formas, este ligerísimo temblor me ha traído un regalo inesperado: un libro caído que me anunció en silencio que había llegado el momento de sumergirme en sus páginas.

Por eso, y por otras cosas también, no me explico todavía cómo puede haber imbéciles que pongan en duda que los libros están vivos.

Y que ésa, y no otra, es la revelación.  

Saludos, sumido en un placentero estado de éxtasis, desde este lado del ordenador. 

Si veo la Luna ¿para qué coño quiero que me la señalen con el dedo?

Febrero 4th, 2010

 moon.bmp

¿POR QUÉ?  

TEA acoge hasta el próximo domingo, 7 de febrero, las proyecciones del Festival del Sol Tenerife. Festival Internacional de Cine Gay y Lésbico. Como ya dejé escrito en su momento, se me pone la piel de gallina cuando se estampa sobre el celuloide eso de cine gay y lésbico porque entiendo que el cine, como las artes en general, va un poco más lejos que del simple y afortunadamente hoy democrático acto de escoger entre ostras y caracoles.

Que me perdonen los radikales, pero sí que entiendo que existan festivales de cine de terror, policiaco o de ciencia ficción porque se tratan de géneros. Géneros donde muchas de esas mismas cintas están dirigidas por cineastas gays y heterosexuales pero no termino por ver un certamen exclusivo de filmes gays y lésbicos porque –pregunto- ¿qué hace que una película sea gay o lésbica?

¿Qué sus protagonistas lo sean y se trate el asunto con objeto a unos misteriosos y –¡¡no lo dudo!!– sensibles criterios que dicte el jurado?

Pregunto: ¿No es entonces La caída de los dioses una película gay? ¿Y Satiricón de Fellini?

¿Y las primeras y descacharrantes cintas de ese gamberro gay que se llama John Waters?

¿Qué demonio es el cine gay y lésbico?

¿Qué hace que una película sea gay o lésbica?

Que alguien me lo explique, por favor…

ALMAS LO QUE SE DICEN MUERTAS, TOVARICH

No sé, igual tengo que ir al psiquiatra para que me recomiende esas pastillas que tan feliz le hace la vida a muchos y muchas que conozco… Y digo lo de psiquiatra porque por mucho que me esfuerzo no termino por comprender mi fascinación por Rusia y todo lo ruso.

De un tiempo a esta parte intento consumir de hecho todo el cine ruso que no he podido disfrutar a lo largo de mi vida por haber nacido al otro lado del Telón de Acero, esa cortina de la que hoy sólo quedan piedritas que venden como souvenir en Berlín.

Escribo todo esto porque he vuelto a ver Siberiada de Andrei Konchalovsky y me tragué, como quien bebe agua en el desierto, sus cuatro horas como si nada.

Me supo a poco.

Mientras la contemplaba en estado de nirvana me preguntaba ¿se trata de una película comunista? ¿O de una película rodada por un cineasta que fue comunista? ¿Qué demonios fue el comunismo? ¿El paraíso de la clase trabajadora? ¿O la pesadilla de esa misma clase trabajadora?

Al final, y con ese final que me hizo saltar lágrimas y que intuyo inspiró a Allan Ball para cerrar su magnífica serie A dos metros bajo tierra, me quedo con que Siberiada es una película de cuatro horas donde se nos narra como ”la imparable ola de la Historia” arrasa también en la vida de los protagonistas que habitan esa pequeña y remota aldea de Siberia.

Si tienen oportunidad de verla o de volver a verla: Háganlo.

Es otro cine.

Otra forma de concebir este arte que cada día se nos vuelve más tonto.

Les escribo todo esto porque me llama la atención que una decena de productores rusos de cine, televisión y publicidad hayan estado en Tenerife con el fin de encontrar localizaciones para sus rodajes. No sé que saldrá de todo esto ni la calidad de esas producciones ya que visto lo último que se está rodando en la patria de Tolstói no hay mucho que destaque, precisamente, por excelente.

Si le confieso, señor juez, que se me alegra el día cuando escucho hablar en ruso ya que me pierdo en divagaciones tan absurdas como la de aspirar a comprender eso que llaman alma rusa…

…Será porque estoy necesitado de que me expliquen ¿qué coño es el alma española? Con perdón.

Pero no me hagan mucho caso, esta reflexión probablemente la genera mi idiotizada fascinación por recuperar Siberiada y la absorbente y mística lectura de esa obra maestra que es Almas muertas de Nikolái Gógol.

ALEA JACTA EST

No me pasa lo mismo con Memorias del subdesarrollo. Y mira que hubo un tiempo en estas islas alejada de la mano de los dioses en la que casi toda la progresía se ponía de rodillas ante todo lo que fuera cine cubano. Y si bien hay cine cubano que está bien, hay mucho cine cubano que no lo está.

¡Qué me perdonen los revolucionarios de salón! Pero si bien estas Memorias… tiene puntito también es verdad que no tiene tanto puntito…

Extraño caso el de Tomás Gutiérrez Alea, el cineasta que prácticamente hizo lo que quiso en esa isla con forma de lagarto que gobiernan desde hace 50 años los hermanos Castro.

Memorias del subdesarrollo, francamente, me aburrió. Y me aburrió pese a entender que en su momento pudiera asombrar a la progresía por su presunto carácter trangresor. Trangresión que, vista hoy, te hace encogerte de hombros.

Y te encoges de hombros ante esos trucos y sobre todo ante el delicado equilibrio que hace su director para criticar sin criticar ese monstruo que hoy conocemos como revolución cubana.

Alea fue de los intelectuales cubanos que se quedó en Cuba tras el triunfo de Fidel Castro y su gang.

Veo la película y ahora entiendo por qué.

Saludos, pasándome al vodka, desde este lado del ordenador.
 

Bye, bye, mister Parker

Febrero 3rd, 2010

 parker.jpg

Es más que probable que a la mayoría no les suene el nombre de Robert B. Parker pero si les recuerdo que uno de sus personajes más famosos fue protagonista de una exitosa serie de televisión que se emitió en nuestro país en los años 80 con el título de Spencer, detective privado, es más que probable que alguno chasquee los dedos y se le ilumine la cabeza.

Les cuento todo esto porque me entero ahora que el escritor falleció a finales del mes pasado, y como soy de los que gustan de rendir particulares homenajes a todos aquellos autores que le animaron un poco la existencia, escribo estas líneas con el fin de ponerles en conocimiento que la novela policíaca (ese género que tanto buenos ratos me ha sabido regalar) se queda sin otro de sus no sé si grandes pero al menos sí meridiano contador de historias.

Su creación más famosa, Spencer, es un detective privado a la vieja usanza. Algunas de sus novelas fueron editadas en nuestro país coincidiendo con la emisión de la serie en televisión por Alianza Editorial, y merecen la pena leerse si tienen la suerte de encontrarlas en librerías de viejo y rastros.

En contra de otros investigadores, Spencer no solía trabajar en solitario ya que casi siempre contaba con la ayuda de su amigo Kawk, un negro de dos metros que vivía al margen de la ley. Además, compartía sus ratos libres con su novia, Susan.

Robert B. Parker tuvo además la difícil misión de terminar la novela inclusa que dejó Raymond Chandler a su muerte, Poodle Spring, también traducida al castellano. No es Poodle Spring sin embargo una buena novela de Phillip Marlowe, aunque se mastica con dulce nostalgia pese a todos sus inconvenientes. De esta cinta, se rodó una película con James Caan en el papel del ya icónico private eye.

Saludos, bang, bang, bang, desde este lado del ordenador.

Esos dos no cabalgan juntos: Oscar y Goya

Febrero 2nd, 2010

oscar.jpg 

A medida que pasan los años he ido perdiendo un entusiasmo progresivo por las nominaciones y también por el acto de  entrega de los Oscar. De hecho, apenas le prestaría atención si no fuera porque cuando se retransmite la gala continuo con unos amigos haciendo quinielas sobre las probables ganadoras, pero ya no que quedo como antaño con los ojos pegados frente al televisor disfrutando de la ceremonia en directo mientras marco los pocos aciertos y sí los muchos fallos que he cometido.

Si a esta indiferencia propia supongo yo de la edad sumo el interés que me merecen los premios Goya, apaga y vámonos. Aunque quizá este año las estatuillas españolas que premian a nuestro cine quizá tengan algo de pimienta si el sector se manifiesta de forma unánime contra la Ley que la nueva ministra de Cultura, mujer del cine por otra parte, les ha metido lo que se dice por toda la escuadra.

En cuanto a las nominaciones de los Oscar, y obviando que Penélope Cruz vuelve a ser nominada en la categoría de actriz de reparto y que en España estemos empeñados en pasar la producción hispano argentina El secreto de tus ojos como más española que argentina, sí que me ha hecho cierta ilusión que un cortometraje de animación, La dama y la muerte, coproducido por Kandor Graphics y Antonio Banderas, haya resultado candidato al Oscar en la categoría de mejor cortometraje de animación.

Pero esto me pasa porque recuerdo el año (ya lejano en la memoria de los tiempos) en que Esposados fue nominado a los Oscar pero en la categoría de mejor cortometraje. Y aquella sensación que respiramos muchos de que a su director, Juan Carlos Fresnadillo, le había tocado la lotería como a la protagonista del que sigo considerando su mejor película hasta la fecha.

En cuanto al resto de filmes nominados en las distintas categorías poco que decir. De hecho, salvo Up!, creo que sinceramente condenaría a la hoguera el resto de las que están en la lista de mejor filme del año. Incluyo con especial devoción en mi particular paquete inquisitorial Avatar y Malditos Bastardos. Ahora bien, sí que me quitaría con elegancia el sombrero (y si quieren hasta con una cómplice sonrisa en los labios) si al final se galardona al actor Christopher Waltz por su desarmante caracterización de oficial de las SS en la última e irregular tarantinada. De hecho, y tras revisarla el otro día en dvd, si algo bueno tiene Malditos bastardos es cuando Waltz da la nota. Pero son, claro está, apreciaciones no muy objetivas sino las de un cinéfilo/cinéfago que últimamente se ha acostumbrado a ver películas que ya vio y que observa con recelo títulos nuevos porque le da pereza no descubrir nada nuevo bajo el sol.

Invito de todas maneras a los cinéfilos y cinéfagos del mundo a que entren en la página oficial de los Oscar para que entiendan el sentido del espectáculo que tienen en ese país cuya bandera es la de las barras y las estrellas y lo midan con el nuestro, el de esta España cuya máxima parece que sigue siendo la de quiero pero no puedo.

Soy consciente no obstante que la comparación, como son casi todas las comparaciones, es injusta. Más ahora, en la que la situación del cine español vive un momento tan delicado que amenaza con la desaparición de sus francotiradores independientes y la pequeña pero aguerrida industria que intenta construirse en provincias como Canarias.

Así que sólo por eso, por solidaridad ante un sector que pronto, muy pronto, será devorado por los grandes, este año sí que veré la gala de los Goya con la esperanza de encontrarme a los de siempre con una pegatina en el pecho que ponga ¡NO A LA NUEVA LEY DEL CINE! 

Les invito a que lean a modo de complemento este excelente artículo: Cine español; territorio sin ley.

Saludos, ¿seguiremos rodando?, desde este lado del ordenador.

Nuevas historias de Ellroy y Arnott y una reflexión sobre la novela zombi

Febrero 1st, 2010

 edgar-hoover-bulldog414×310.jpg

BUENAS NOTICIAS

Mientras espero que un amigo me devuelva de una vez El poder del perro de Don Winslow, escritor que por cierto participa esta misma semana en un chat con los lectores de El País, aprovecho esta mañana de lunes casposamente tormentosa para anunciarles que el 10 de febrero sale a la venta la nueva novela de James Ellroy en castellano. Se titula Sangre vagabunda (Ediciones B), título con el que cierra su particular y demoledor retrato de los años sesenta y que inició con las durísimas América y continuó con Seis de los grandes. Ellroy denomina estos tres volúmenes como su Trilogía Americana.

La acción de la novela transcurre durante el verano de 1968, donde “el destino ha colocado a tres hombres en el vórtice de la Historia. Dwight Holly es el matón preferido de J. Edgar Hoover, el que pone en práctica sus planes racistas. Wayne Tedrow, ex policía y traficante de heroína, está construyendo una meca del juego para la mafia en República Dominicana. Y Don Crutchfield, un joven detective privado de ética dudosa. Sus vidas chocan al tratar de dar caza a la Diosa Roja Joan.

Una buena noticia tras despertarme esta mañana de un mal sueño. Sueño en el que me encontraba como perdido en un paisaje nevado. No había sonido, sólo sepulcral silencio. Les cuento tan extraña pesadilla con la sana intención de psicoanalizarme.

Pero les contaba, la noticia agradable es que es uno de esos rutinarios paseos que me doy por las librerías de la capital, hoy más solitarias que nunca, mis ojos nerviosos tropiezan con Canciones de sangre, del escritor británico Jake Arnott. El año pasado descubrí a Arnott gracias a su inclasificable Delitos a lo largo plazo, donde dibuja unos años sesenta londinenses(¡también los sesenta!) muy feroces. En esta novela, compuesta por varias narraciones donde se nos cuenta la misma historia pero vista a través de distintos protagonistas, el escritor crea a uno de los personajes más fascinantes y crueles de la novela policiaca de los últimos años: Harry Stark, hampón de tendencias homosexuales que siente devoción por Judy Garland, y que está inspirado no tan vagamente en el verdadero y siniestro Ronnie Kray, uno de los tristemente célebres hermanos Kray.

zombie-tutorial-02.jpg

LA NOVELA ZOMBI ESTÁ DE MODA

Y ahora una reflexión sobre una moda literaria que sacude a España. Uno me dice que es signo de los tiempos: la literatura sobre zombis.

Basta con darse un paseo por las librerías de la capitá. La avalancha de títulos es impresionante. Pero lo más impresionante es que tras las incursiones escritas por narradores estadounidenses, entre ellos Max Brooks, hijo de Mel Brooks y Anne Bancroft, ahora los relatos que inundan el mercado nacional están firmados por escritores españoles como Manuel Loureiro y su Apocalipsis zombie, cuya segunda entrega transcurre en una Canarias sumida en una estrafalaria guerra civil entre blaquiazules y amarillos; Naturaleza muerta, de Víctor Conde, escritor canario que se esconde tras este pseudónimo; Los caminantes, de Carlos Sisi y Apocalipsis Island, de Vicente García, entre otros muchos.

Esta pequeña lista sólo quiere poner de manifiesto que los muertos vivientes están hoy más vivos que nunca literariamente hablando. Y sus razones tendrán. Añado a esta peculiar ristra de nombres y títulos la nueva tendencia por zombificar literariamente hablando grandes clásicos de la literatura y obtendremos (de momento) obras como Orgullo y prejuicio y zombis, de Seth Grahame-Smith y la española Lazarillo. Matar zombis nunca fue pan comido de un tal Lázaro-González Pérez de Tormes, y editada directamente en bolsillo.

Por lo que me pregunto: ¿Para cuándo una Mararía zombie?

Mientras tanto el nuevo revival sobre tan extrañas criaturas continúa aún dando estertores en la pantalla grande y en los tebeos, lo que significa que lo zombi ha pasado de ser un subgénero Fanta-terrorífico a transformarse en todo un género. Género que ya admite incluso parodias.

Objetivamente, pienso que esta puesta al día de los zombis es reflejo de la situación de desespero rayana casi ya en el nihilismo que reina en nuestros días. Así, no se me caen los anillos al comparar esta legión de muertos vivientes como la cada día más amplia legión de desempleados que buscan desesperadamente un puesto de trabajo. Los zombis, al fin y al cabo, casi siempre han intentado encontrar su lugar en el mundo, al igual que los parados que vagan por las calles mirando con creciente rencor a los que trabajan.

Y al igual que pasa en las novelas, películas e historietas, las filas de muertos vivientes como la de gente sin trabajo aumenta cada día mientras se reduce de manera alarmante la de los vivos y la de todos aquellos que gracias a su puesto laboral tienen dinero para gastarlo.

Les aseguro que esta comparación no es baladí. Si es usted un iniciado en estas cosas de los zombis habrá observado que en las películas que George C. Romero ha dedicado a sus criaturas, los muertos vivientes acuden casi siempre a los espacios donde perdían el tiempo cuando estaban vivos: las galerías comerciales…

Saludos, uno de esos días que tanto detesto como son los lluviosos, desde este lado del ordenador. 

I don´t like sunday

Enero 31st, 2010

 shifer.bmp

LA SILUETA OMINOSA

El revival al que estos últimos días estamos asistiendo en torno a la obra del escritor y poeta tinerfeño Félix Francisco Casanova tiene como todo revival que se precie un ligero sabor amargo. Está bien, no obstante, que en la primera y pesadillesca década del siglo XXI, la voz del poeta cobre nuevos vuelos y que incluso, como publica hoy La Opinión de Tenerife, haya gente interesada en llevar a la pantalla grande la novela El don de Vorace, proyecto cinematográfico sin embargo que “aún está verde”, explica en el mismo artículo el editor de Demipage, David Villanueva.

Todo este revuelo me hace pensar sin embargo en lo caprichosa que es la fama. También en lo sospechoso que resulta que sólo hablen bien de ti cuando hayas muerto.

Creo, aunque sólo a veces, que los que juzgan y califican sólo son benevolentes con los ausentes. Y esta idea no deja de inquietarme porque soy consciente que nos quedan aún con vida errante muchos escritores a los que ahora no se les hace ni puñetero caso precisamente porque están vivos. Así que habrá que esperar a que estén muertos. Y si cierran los ojos para la eternidad a edades tan ingratas como los 19 años, es más que probable que su cuota de fama efímera se agrande y de alguna manera se asegure si lo que dejaron escrito merece la pena.

¿SIEG HEIL?

Coincide el revival (con olor a flores muertas) de Félix Francisco Casanova con la publicación la próxima semana de una novela inédita pero primeriza de Roberto Bolaño. Se titula El Tercer Reich, pero que nadie busque paralelismos con su estupenda pero también estrafalaria La literatura nazi en América.

Confieso, oh pecador, que le cogí cierta aprensión a Bolaño cuando descubrí que era el escritor que todo postmoderno tenía que leer. Muchos amigos míos, que son postmodernos sin que lo sepan, no se cansaban en recomendarme sus novelas más famosas: Los detectives salvajes y 2666, pero fue precisamente su insistencia postmoderna lo que me obligó a dar un paso atrás y no atreverme a sumergirme en el universo de un escritor al que conozco sólo por uno de sus libros.

Bolaño, como saben ustedes, ya no está tampoco entre nosotros. Como tampoco está el sueco Stig Larsson, cuya trilogía sobre hombres que odian a las mujeres también me ha sido recomendada por muchas amigas para nada postmodernas y muy pocos amigos postmodernos.

A día de hoy sigo sin haberlas leído, aunque vi la película con la esperanza de que me animara hacerme con ellas aunque, previsible que soy, de la cinta sólo me estimuló su actriz protagonista.

FRUSTRACIONES DE UN HOMBRE LOBO ADOLESCENTE

Esto me hace reflexionar sobre las adaptaciones cinematográficas de novelas. No recuerdo ninguna que me calara pero sí algunas que me hicieron recordar lo leído mientras las contemplaba. Un escritor inteligente siempre dirá que una película inspirada en su obra no tiene nada que ver con su obra porque es otra cosa diferente.

Relaciono todo esto con uno de los momentos más frustrantes de mi infancia. En una etapa de mi vida fui un lector voraz de las aventuras de Mortadelo y Filemón, y muchas veces, mientras leías aventuras como El sulfato atómico o Magín el mago, me preguntaba cómo diablos no habían sido llevadas al cine. Todo esto se me pasaba por la cabeza antes de que  interpretaran a los personajes en carne y hueso en la gran pantalla, pero lo que yo quería en aquella época era ver en el cine a Mortadelo y Filemón en dibujos animados.

Fue en el cine Rex –probablemente uno de las salas más hermosas de la capital tinerfeña reconvertida hoy en sala de fiesta in pero out…– donde exhibieron algunos cortos animados de esta chiflada pareja de agentes de la TIA.

Las películas me resultaron horrorosas. Pero lo más horroso que masticó mi cabeza no fue la decepción que sentí al contemplar aquella animación rutinaria y choricera, sino las voces que doblaban a sus protagonistas.

Así no hablaban en mis sueños ni Mortadelo ni Filemón. Más tarde me pasó con Astérix y posteriormente con Tintín.

Ustedes perdonen, pero es que detesto las tardes y noches de los domingos. Son días que me saben a final. Y lo que me sabe a final me hace delirar.

UN POBRE CHICO ENAMORADO…

Lamento, oh pecador, haber dejado pasar Katyn, la última de Andrej Wajda, en TEA. Pero tengo mis razones. Razones que son prejuicios ya que me cuesta un riñón ir al TEA porque todavía siento que le estoy poniendo los cuernos a una novia maravillosa pero muerta recientemente como fue el cine Víctor.

Esperaré a que saquen el dvd. O a que alguien me la baje de Internet si encuentro a un valiente que no le tenga miedo a nuestro cada día más inquisitorial Ministerio de Cultura.

…QUE RECUPERA SU FE EN LAS CAUSAS PERDIDAS

Recupero en casa Confesiones verdaderas, de Ulu Grosbard. Una de esas películas que no me canso de ver y que crecen con el tiempo. Se trata de un policíaco extraño, con dos hermanos (un policía cínico pero honesto que interpreta Robert Duvall y un sacerdote con vocación empresarial que asume Robert De Niro) que vuelven a unirse cuando aparece el cadáver de una prostituta troceado en un descampado en Los Ángeles (ecos de la Dalia Negra). 

Hacía tiempo que no disfrutaba tanto volviendo a ver una película. Y eso que este fin de semana cayó también A quemarropa de John Boorman. Claro que basada en el material literario (otra vez las adaptaciones) que la inspira no hay color.

No.

No hay color.

Saludos, a lo I don’t like sunday, desde este lado del ordenador.

Ser o no ser. ¿Es la cuestión?

Enero 30th, 2010

 taringa.jpg

(Los titulitos de los comentarios corresponde a comedias de ese señor que se llamó William Shakespeare) 

MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES

El diario La Gaceta publica en la edición del viernes, 29 de mayo, una rectificación a la noticia que sobre Vicente Mora publicó este mismo periódico el pasado 19 de enero. Como recordarán los iniciados, en esta noticia, entre otras cosas se menciona a quien les escribe desde esta bitácora. Les invito a que pinchen y a que, por supuesto, lean. Les recomiendo, además, a que saquen conclusiones.

A BUEN FIN NO HAY MAL PRINCIPIO

Leo en Diario de Avisos que, pese a las nubes oscuras que les impiden ver, al parecer el Puerto de la Cruz acogerá del 22 al 26 de septiembre de este año la segunda edición del Salón Internacional del Libro Africano (SILA) y un nuevo encuentro de los editores de Canarias. El lugar de celebración será una vez más el Castillo San Felipe de Puerto de la Cruz y el encuentro pasa de tres a cinco días. 

MEDIDA POR MEDIDA

Les animo a que lean el interesante reportaje que publica hoy, 30 de enero, La Opinión de Tenerife ,sobre el impacto económico de los festivales culturales en estas islas tan alejadas de la mano de los dioses.

LA FIERECILLA ¿DOMADA?

(NOTA: Obviamente la interrogaciones de ¿domada? son nuestras)

Lo que era de esperar. Todavía caliente el cuerpo del recientemente fallecido J. D. Salinger ya comienzan a circular historietas sobres sus relaciones sentimentales. Intento evitar esta avalancha informativa que muestra ahora las heces del genial escritor porque parece como si se pretendiera demostrar que el huraño Salinger era humano. No sé si más que humano, pero eso es otra historia. Lo que sí tengo claro es que hoy más que nunca entiendo la obsesión de Salinger por refugiarse como un monje cartujo en su cabaña o refugio. 

COMO GUSTÉIS

En plena fiebre 3D en el cine leo con una mueca el anuncio que el realizador italiano Tinto Bras ha hecho de rodar la primera porno con esta técnica. Al parecer, el cineasta pretende volver a filmar una nueva versión de uno de sus títulos más legendarios: Calígula, una costosísima cinta medio porno protagonizada en su momento por grandes estrellas como Peter O’Toole en el papel de Tiberio, Malcom McDowell como Calígula y Jonh Gielgud.

Saludos, a lo ¡¡¡algo huele a podrido en…!!!, desde este lado del ordenador.